Por Julio Cáceres Arce,

Presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Arequipa

 

El proyecto Majes Siguas II representa una oportunidad única para transformar la agricultura en Arequipa y, por ende, mejorar la calidad de vida de nuestros ciudadanos, sin embargo, sigue postergado por diferentes factores, en especial la manera de cómo fue llevado y planteado. Asimismo, en un contexto donde la escasez de agua y los desafíos climáticos amenazan la producción agrícola, este megaproyecto se perfila como solución integral que no solo incrementará las hectáreas irrigadas, sino que también abrirá nuevas oportunidades para el desarrollo económico regional.

La capacidad de Majes II para aumentar significativamente la disponibilidad de agua es fundamental. Se estima que este proyecto incrementará la producción de cultivos como frutales que tienen una alta demanda tanto en el mercado local como en el internacional. Esto no solo beneficiará a los agricultores tradicionales, sino que también atraerá a nuevos inversionistas interesados en diversificar su portafolio en el sector agrícola.

Sin embargo, el éxito del proyecto dependerá en gran medida de la colaboración entre el sector público y privado. La participación activa del sector privado es crucial para garantizar que las inversiones necesarias se materialicen. A través de alianzas público-privadas, Majes II buscará atraer capital nacional e internacional que permita no solo la construcción de la infraestructura necesaria, sino también su operación eficiente.

Además, es importante seguir de cerca el actual arbitraje internacional existente sobre el proyecto con la concesionaria, donde el gobierno tiene un papel importante para seguir accionando medidas que realmente apunten a destrabarlo de una vez por todas y de esa manera se ponga en marcha su ejecución en los tiempos necesarios.

No se puede dejar de mencionar que la implementación de nuevas tecnologías en riego y fertilización son esenciales, innovaciones que permitirán aumentar la productividad de manera sostenible, enfrentando así los retos que el cambio climático impone sobre los modelos agrícolas tradicionales. Este enfoque no solo mejorará los rendimientos agrícolas, sino que también contribuirá a la sostenibilidad ambiental, un aspecto cada vez más relevante en las políticas agrícolas globales.

Es importante destacar que Majes II no solo aborda problemas hídricos y energéticos; también tiene un impacto social significativo. Se prevé que el proyecto genere miles de empleos directos e indirectos durante su construcción y operación. Esto no solo fortalecerá la economía local, sino que también mejorará el acceso a servicios básicos para las comunidades involucradas.

La Cámara de Comercio e Industria de Arequipa en los últimos meses asumió el compromiso de desempeñar un papel fundamental en la reactivación y promoción del proyecto, que permita crear un entorno favorable para la inversión, como generar el interés como Israel, un país con tecnología de punta en el sector.

2025, sin duda alguna, será un año clave para Majes II y que supere los problemas existentes, recordando que este proyecto tiene el potencial de convertirse en un pilar fundamental para el desarrollo agrícola y económico de Arequipa y del sur del Perú. La colaboración entre todos los actores involucrados será esencial para convertir esta visión en una realidad tangible que beneficie a nuestra región y al país en su conjunto. Con Majes II, estamos en camino hacia una transformación agrícola significativa que marcará un nuevo capítulo en nuestra historia productiva.