REVISTA LOMBRIZ. El docente especialista en Fitopatología de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA), manifestó que el principal problema en la obtención de productos de alta calidad, se da porque los agricultores descuidan el diseño del proceso de producción agrícola y al presentar algunas fallas, se obtienen frutos o vegetales con características no deseadas.
“Nos han invitado a la EXPO Majes 2024 a juzgar en el concurso de ajo y cebolla, y aunque la producción es buena en Majes, es preciso mejorarla orientando todos los esfuerzos en un correcto diseño del proceso de la producción, más allá del análisis del suelo u otras técnicas que no son tan efectivas”, recalcó el especialista a la Revista Lombriz.
La agricultura es un negocio en principio y pasa por diseñar el proceso de producción, como cualquier actividad. Si el diseño del proceso de producción tiene errores habrá deficiencias.
El experto explicó que se debe tomar muy en cuenta muchas variables, como la calidad de la semilla, los distanciamientos entre planta y planta, la orientación de los surcos, el número de plantas que se ponen en el campo y el número de plantas que se cosechan, o la calidad de la planta que se pone y la calidad de la planta que se cosecha. De igual forma el proceso de fertilización.
CURVA DE ABSORCIÓN DE NUTRIENTES. “He visto muy pocos casos en los cuales se trabaja con la curva de absorción de nutrientes, donde la planta me dice a mí cuánto absorbe, qué absorbe y en qué momento lo absorbe. Por lo tanto, mi diseño de la fertilización debe estar basado en esa curva de absorción. No necesariamente en un análisis de suelo, que es una parte del todo”, recalcó.
El análisis de agua es otra herramienta, al igual que el análisis solar. Pero la curva de absorción, es el método más importante en el diseño de la fertilización.
Otra variable a tomar en cuenta es el tema sanitario, y un exceso de nitrógeno favorece a ciertas plagas y enfermedades y si hay deficiencia también puede suceder lo mismo, entonces, se requiere que las personas que cultivan estén capacitadas.
EDUCACIÓN Y PRODUCTOS COSMÉTICOS. “Si usted revisa la encuesta nacional de agricultores del 2012 y ve los niveles de educación, se va a dar cuenta realmente dónde está el problema. Entonces una de las claves para mejorar estos procesos es el empoderamiento del agricultor, con conocimientos, con información. Un agricultor debe estar informado, debe tener experiencia y debe estar capacitado para conocer mejor el proceso de la producción, de la investigación”, apuntó.
Según explicó nuestro entrevistado, el interés debe partir de cada agricultor, y las organizaciones deben favorecer el acceso al conocimiento. Pero por otro lado la gente de la ciudad exige productos cosméticos.
“Un producto cosmético es un tomate bien bonito, grande, rojito, brillante. Si yo le doy un tomate chiquitito, no lo compran. Entonces, de alguna manera la ciudad exige y obliga a desarrollar productos cosméticos. El agricultor con menos conocimiento, menos información, recurre a muchas prácticas que obviamente van a repercutir en la calidad del producto, para obtener lo que pide el mercado”, recalcó.
Si los consumidores no comprenden que los alimentos maquillados en muchos casos son menos sanos y solo se guían por la apariencia, entonces el círculo vicioso seguirá creciendo.



