Revista Lombriz. Los precios globales de fertilizantes experimentan un repunte significativo, impulsando a la industria hacia una nueva fase de contracción, según el informe Semiannual Fertilizer Outlook de Rabo Research, citado por Portalfruticola.com.
Entre abril y septiembre de 2025, los nitrogenados y potasa subieron un 15%, mientras que los fosfatados aumentaron casi un 19%, erosionando la accesibilidad para los agricultores en todo el mundo.
El analista principal Bruno Fonseca explica que estos incrementos, originados en interrupciones geopolíticas y limitaciones en la oferta, afectan gravemente la rentabilidad agrícola.
Rusia, mayor proveedor mundial con un mercado de más de US$15 mil millones, dirige sus exportaciones a Brasil, India y Estados Unidos, pero conflictos persistentes desde la invasión a Ucrania en 2022 mantienen la volatilidad.
Aunque la demanda creció un 6% en 2024/25 alcanzando 200 millones de toneladas, los precios de nutrientes clave como fosfato, potasa y urea vuelven a presionar márgenes.

PODER ADQUISITIVO
Fonseca destaca que esta fase es «un poco peor» que en 2022, ya que los bajos precios de materias primas combinados con costos fijos de fertilizantes —un gasto ineludible— reducen el poder adquisitivo en países productores como Estados Unidos, Brasil y Argentina.
Los agricultores podrían recortar aplicaciones al 70-80% del óptimo, complementando con técnicas de precisión para mitigar pérdidas, pero no pueden eliminar su uso.
Para 2026, se anticipa una caída en la demanda global debido a esta inaccesibilidad. La potasa, aún más asequible, mantendrá la estabilidad en 2025, pero las tensiones alteran el panorama: Canadá, Rusia, Bielorrusia y China controlan el 78% del comercio, y EE.UU. importa el 90% de su suministro, evitando fuentes rusas y bielorrusas por políticas, lo que infla precios vía compras a Canadá.
En fosfatos, niveles de accesibilidad no vistos en 17 años en EE.UU. y Canadá responden a una oferta estancada.
Marruecos y China lideran, pero Pekín prioriza su mercado interno, elevando costos globales. RaboResearch prevé persistencia de este escenario desafiante en 2025, con aranceles y conflictos agravando la incertidumbre para nitrogenados y fosfatados.
(Read this story in English / By Eileen Rodríguez.)



