REVISTA LOMBRIZ. En cada valle, irrigación, pueblo y comunidad de distritos y provincias de Arequipa, como regiones del sur del país, desde hace 48 años una voz acompaña el despertar de las personas vinculadas a la agricultura y ganadería. Los vinculados al campo casi por obligación escuchan este programa radial que se mantiene vigente gracias a la persistencia y continuidad de un eterno periodista: Ascensio Mayorga Benavente, quien a sus 86 años no deja el micrófono y con casi 60 años dedicados al periodismo. Nacido en Yanahuara (Cusco), recuerda que, al morir su padre, cuando tenía 3 años, debió trasladarse a vivir con su hermano mayor en Arequipa porque es una costumbre familiar.

Considera que la verdadera agricultura se vivió en el siglo pasado, en la década de los 40 y 50, cuando los hombres del campo realmente labraban la tierra con empeño y sacrificio, pero con el ingreso de intereses políticos se destruyó el sistema productivo.

Testigo desde que se gestó el proyecto Majes Siguas, Mayorga califica como el mayor fraude por la manera de cómo fue llevado el mismo. “El Perú pudo ser potencia a nivel del continente, teníamos récord en producción y calidad de productos, con la irrigación estábamos listo para convertirnos en el gran abastecedor de alimentos para varios países y eso falló”, precisa.

Recuerda que siempre la corrupción estuvo presente en cada gobierno y esto afectó a Majes Siguas, tal como pasa hasta ahora en diferentes sectores, problema que tanto daño hace al país.

Se inició haciendo periodismo en El Pueblo en tiempos cuando gobernaba Juan Velasco Alvarado y tras informar sobre una primicia de la salida de un funcionario lo “jalan” al sector Agricultura, donde estaría 11 años en comunicaciones. Hizo periodismo en radio Continental, El Comercio, de La Prensa y otros medios, donde también incursionó en lo deportivo con Oscar Soto Solís.

Ascensio, de pequeña estatura y con su clásica boina, el también profesor profesional y que estudió en la Universidad Nacional de San Agustín, recuerda con nostalgia las antiguas ferias agro ganaderas en Arequipa y sus provincias. “Eran certámenes de alta calidad, tanto por la participación de ejemplares de gran genética como innovaciones que se conocían con la presencia de expertos internacionales como nacionales. Los concursos eran esperados por los hombres del capo y conseguir una medalla era lo máximo, calificados con jueces extranjeros”, añade.

Revista Lombriz le pregunta a este curtido comunicador: ¿Dónde están los mejores camarones de Arequipa? a lo que responde sin dudar: “En Ocoña, estos son más golpeaditos y tienen mejor sabor”, refiere.

Mientras diversas historias, Ascensio recuerda con mucho afecto y cariño a Gregoria Tarcila, a quien la conoció en el estadio Umacollo, cuando se inauguraba un campeonato cusqueño. A primera vista se enamoró de ella y al poco tiempo le pidió matrimonio. “Fue lo mejor de mi vida, ella ya se fue y la extraño mucho”, cuenta mientras sus ojos se humedecen y un dolor le embarga.

Tras un pequeño receso, lamenta que Arequipa haya perdido competitividad en el campo donde era líder en muchos productos, como alcanzar el primer lugar en la producción ganadera, cebollas y otros. “Mucho descuido hubo y se dejó de lado el misticismo”, añade no sin antes recordar a un amigo con quien compartió muchas coberturas en el agro como era el Ing. Nelson Campano.