El huarango es una especie protegida debido al riesgo de extinción que presentan sus poblaciones. En Arequipa, entre las provincias de Condesuyos y Camaná, se extiende a lo largo de 1 268.76 hectáreas la quebrada de Manga, el bosque seco más grande del Perú. Este ecosistema estacional alberga 57 especies de flora y 31 de fauna silvestre, que se verían afectadas si no se establecen medidas para su protección.

El bosque seco de huarangos de la quebrada de Manga tiene en toda su extensión 60 % de árboles, 30 % de Cahuato y 10% de molle y otras especies arbóreas, lo que lo erige como el templo natural más grande de esta especie en todo el territorio nacional.

SENSIBLE. Se trata de un ecosistema estacionalmente seco, donde se identificaron 57 especies de flora silvestre, de las cuales una está en estado crítico de extinción, dos casi amenazadas, nueve son propias del Perú y cinco de ellas, exclusivas de la región Arequipa. En tanto, se hallaron 31 especies animales, de las cuales 27 son aves (dos amenazadas y dos endémicas), tres son mamíferos (dos amenazados) y una es un reptil.

Este ecosistema está en camino a la declaratoria de ecosistema frágil porque el huarango, en este lugar, solo se desarrolla y crece con el agua de torrentera que se presenta una o dos veces al año, cuando llueve en la zona alta de Condesuyos. En época de estiaje, o temporada seca, la población de estos árboles capta agua del subsuelo. Con la entrada del agua de torrentera se genera el almacenamiento del recurso hídrico en los manantiales de esta zona; todo funciona de forma natural, pero este ciclo vital se ve amenazado por la acción humana.

Es importante recordar que el huarango, según D.S. 043-2006/AG, está considerado en la categoría de especies amenazadas de flora silvestre, por lo que su cuidado es imperativo. Una amenaza es la construcción de la represa de Arhata, ubicada en la cabecera de la quebrada de Manga, que se construyó sin realizar estudios de impacto ambiental ni obtener permiso del Serfor.

Este proyecto compromete el equilibrio ambiental del bosque seco de Manga, pero también afecta a los agricultores de la jurisdicción de Condesuyos y de Hawai en Camaná, ya que su funcionamiento cortaría inevitablemente el ciclo natural y el equilibrio en toda esta zona, según advirtió el administrador de Serfor Arequipa, Luis Gonzáles Dueñas

“Hay que evitar la tala del huarango, es importante proteger este bosque a través de la sensibilización e idear estrategias para reforestar y replantar, así como que las autoridades de Mariscal Cáceres en Camaná, y las de Chuquibamba y Andaray en Condesuyos, tomen acción”, añadió.