REVISTA LOMBRIZ. El año 2024 ha traído consigo una notable volatilidad en los precios del café, influenciada por problemas climáticos que han afectado a Brasil y Vietnam, dos de los mayores productores del grano. Aunque los primeros meses del año mostraron precios relativamente bajos para el café peruano, a partir de julio se produjo un cambio significativo, alcanzando en octubre un pico histórico de US$ 5.08 por kilogramo.
A pesar de una caída en los envíos en noviembre, las exportaciones peruanas lograron un desempeño notable, alcanzando 240 mil 420 toneladas por un valor de mil treinta y cinco millones de dólares. Esto representa un incremento del 16% en volumen y un 25% en valor respecto al año anterior. El precio promedio también se incrementó, cotizándose en 4.30 dólares por kilogramo.
La situación ha permitido a Perú aprovechar parcialmente las oportunidades generadas por la incertidumbre en la producción de café en otros países, aumentando así la demanda de café sudamericano. Sin embargo, la producción local aún enfrenta desafíos para satisfacer el creciente interés en el mercado.
Además, el auge de la demanda en mercados emergentes como China ha sido determinante en el aumento de precios internacionales. Este país se ha convertido en un consumidor clave, lo que representa una oportunidad de crecimiento para los productores peruanos en el futuro.
De cara al cierre del año, el mercado del café peruano se enfrenta a un panorama incierto. A pesar de los retos, se proyecta que las exportaciones peruanas podrían cerrar en 1200 millones de dólares, siempre y cuando los productores mantengan un flujo constante en el último mes del año.
Este contexto plantea tanto desafíos como oportunidades para el sector cafetalero, que deberá adaptarse a las fluctuaciones del mercado y las condiciones climáticas para seguir prosperando en un entorno competitivo.



