Johé Gálvez – Revista Lombriz. Personal del Gobierno Regional de Moquegua verificó el desempeño con técnicos del Proyecto Especial Regional Pasto Grande (PERPG) y el Fondo de Desarrollo de Moquegua (FDM), supervisando los avances en las pruebas hidráulicas de la línea de impulsión Chilota-Chincune, en el sector Huachunta junto al canal Pasto Grande.
Tres bombas operan con caudales preliminares de 630 a 646 litros por segundo. Estos resultados confirman el buen funcionamiento del sistema, que almacenará agua del embalse Pasto Grande (35 millones de metros cúbicos).
El proyecto regará varias hectáreas en Lomas de Ilo, zona árida con más de 2.000 hectáreas potenciales para olivos, cítricos y berries.
EQUIPO TÉCNICO
Veintisiete profesionales del PERPG ejecutan la recepción de obra. El cronograma culmina en febrero de 2026. Las pruebas concluyen este jueves, asegurando operatividad plena. Cientos de agricultores esperaban décadas este hito hídrico, esencial para seguridad alimentaria y empleo rural en Ilo.
Irrigar Lomas de Ilo duplicará la frontera agrícola moqueguana. Transformará desiertos costeros en valles productivos y elevará las exportaciones agroindustriales.
Se alinea con represas Chilota (24 millones de m³), Cuturi (30 millones de m³), Coralaque (120 millones de m³) y Tambillo (6 millones de m³). Juntas suman 180 millones de m³ para 22.000 hectáreas y consumo humano por 50 años.
El PERPG integra 60 qochas altoandinas y destrabó compromisos con Anglo American Quellaveco desde mesas de diálogo de 2012. Moquegua se posiciona como polo agroexportador resiliente ante el cambio climático. Generará impacto en el PIB regional con frutas premium y agroindustria.
La gestión regional prioriza la supervisión continua y transparencia en las obras públicas. Cumple cronogramas para desarrollo sostenible. Agricultores de Ilo ganan riego estable, atrayendo inversiones privadas. La región proyecta US$100 millones anuales en agroexportaciones.
Este megaproyecto, transferido al Gobierno Regional en 2003, cumple compromisos históricos. Fortalece la competitividad moqueguana en los mercados nacionales e internacionales.
Jacqueline Camargo – Revista Lombriz. La Irrigación Majes en Arequipa vivió un hito con el exitoso Día de Campo organizado por la Oficina Agraria local y el Proyecto 8 Provincias, reuniendo a decenas de productores para demostrar el poder transformador de los microorganismos benéficos en una agriculturaregenerativa.
Esta iniciativa, alineada con las políticas del Gobierno Regional de Arequipa, prioriza innovaciones que elevan rendimientos, cortan costos y preservan el suelo, respondiendo a los retos de una zona con 24.000 hectáreas irrigables en Majes Siguas I.
TECNOLOGÍAS PRÁCTICAS
Expertos del Proyecto 8 Provincias guiaron la instalación y manejo de biorreactores para replicar microorganismos eficientes, reduciendo la dependencia de agroquímicos costosos.
Se exhibieron aplicaciones de bioestimulantes que fortalecen raíces y vigor vegetal, junto a biofungicidas naturales para combatir enfermedades en frutales como la vid, sin dañar el ecosistema.
Los biofertilizantes destacaron por mejorar la productividad sostenible, mientras el control biológico promovió prácticas regenerativas observadas en una visita técnica a plantaciones locales, donde resultados visibles convencieron a los agricultores de su viabilidad inmediata.
AGRICULTURA VERDE
La Gerencia Regional de Agricultura enfatizó: “Acercamos innovación práctica para rendimientos óptimos sin comprometer economía ni ambiente”, reafirmando el liderazgo arequipeño en asistencia técnica.
Majes, epicentro de megaproyectos como Siguas I, II y III (sumando 85.000 hectáreas potenciales con apoyo japonés en breve), integra estas bioherramientas para una frontera agrícola exportadora y resiliente.
Eventos como este fortalecen la confianza en las instituciones, fomentando la adopción masiva en un valle que genera empleo e ingresos clave para la región sur peruana.
Esta jornada unió teoría y práctica, posicionando a Majes como modelo nacional de transición ecológica. Con énfasis en replicabilidad, los productores salen equipados para elevar su competitividad, alineándose con metas de sostenibilidad ante el cambio climático y demandas globales de alimentos sanos. (Fotos: GR Agricultura)
Polette Banda – Revista Lombriz. El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI) participó en el segundo Encuentro Regional de Lideresas Caficultoras y Cacaoteras, realizado en Tingo María, Huánuco, reafirmando el papel crucial de las mujeres en estas cadenas productivas.
Este evento reunió a 33 líderes de 8 regiones, representando 24 organizaciones, quienes compartirán conocimientos con al menos 300 familias campesinas mediante asistencia técnica y herramientas digitales, como la plataforma Cultivate.
PRESENCIA FEMENINA
La participación femenina en la producción nacional es significativa.
Según datos recientes, las mujeres representan el 21.3% de los productores de cacao en Perú, contribuyendo activamente a un sector que en 2024 produjo 180 mil toneladas y alcanzó exportaciones por más de mil millones de dólares.
En café, el protagonismo femenino también es creciente, liderando procesos productivos y sostenibles en regiones amazónicas y altoandinas.
El encuentro promovió su empoderamiento como defensoras de derechos y desarrollo rural, fortaleciendo su liderazgo mediante talleres sobre financiamiento y el uso de tecnología.
El MIDAGRI destacó avances en la Estrategia Nacional de Adecuación al Reglamento EUDR, que busca garantizar productos libres de deforestación para su exportación a la Unión Europea.
La geolocalización de parcelas y el aplicativo AgroDigital son herramientas clave que brindan a las mujeres acceso a datos satelitales, precios y servicios agrarios, facilitando una gestión eficiente y sostenible de sus cultivos. Estas innovaciones permiten a las productoras enfrentar desafíos climáticos y de mercado con mayor resiliencia.
Además, el encuentro enfatizó la necesidad de condiciones inclusivas que aseguren una participación efectiva de las mujeres en las cadenas de valor del café y cacao, sectores estratégicos para la economía rural y la conservación ambiental. El Manual de Cacao Climáticamente Inteligente presentado, por ejemplo, impulsa prácticas sostenibles adaptadas a la realidad climática, apoyando la productividad y el cuidado de bosques amazónicos.
Revista Lombriz. La Gerencia Regional de Agricultura ha lanzado una importante iniciativa en La Unión al desarrollar un curso de capacitación enfocado en prácticas de producción sostenible y ganadería. Esta actividad, coordinada con el Proyecto Ocho Provincias y especialistas del sector cárnico, busca fortalecer las capacidades técnicas de los productores locales.
Durante la jornada, se profundizó en la implementación de biofábricas, destacando la propagación de microorganismos y la elaboración de ácidos húmicos y fúlvicos. Estos insumos son clave para mejorar la fertilidad del suelo y, en consecuencia, la productividad agrícola. La capacitación no solo ofrece herramientas técnicas, sino que promueve un enfoque sostenible en la agropecuaria.
ESTRATEGIA ECONÓMICA
Uno de los aspectos más destacados fue la producción de ovinos de carne, presentada como una alternativa viable para diversificar las actividades agropecuarias en la zona. Este enfoque no solo busca el desarrollo económico local, sino también el fortalecimiento de la seguridad alimentaria en la región.
Los productores expresaron su entusiasmo y agradecimiento por la realización de este tipo de formaciones. “Con estas capacitaciones, podemos aprender a aplicar técnicas modernas y sostenibles en nuestros cultivos”, comentó un agricultor presente. Esta respuesta reafirma la relevancia de las capacitaciones en el sector agropecuario.
COMPROMISO INSTITUCIONAL
La jornada representa el compromiso institucional de la Gerencia Regional de Agricultura por impulsar el desarrollo agropecuario en La Unión. Al promover tecnologías sostenibles y generar espacios para el intercambio de conocimientos, se busca garantizar un futuro próspero y equilibrado para la agricultura local.
Este esfuerzo también subraya la importancia de la cooperación entre diversas entidades para alcanzar un desarrollo agrícola sostenible. La capacitación no solo forma a los agricultores, sino que también construye una comunidad más resiliente y consciente de la necesidad de cuidar sus recursos.
Jorge Rodríguez – Revista Lombriz. En septiembre de 2025, la producción de papa en Perú alcanzó las 148.297 toneladas, evidenciando una reducción del 24.3% respecto al mismo mes del año anterior, según reportó el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
Esta baja evidencia no solo el impacto de las condiciones climáticas adversas, sino también un cambio estratégico en la actividad agrícola, especialmente en regiones como Arequipa, donde se registró una disminución del 78.9%.
PILAR ALIMENTACIÓN
La papa, alimento fundamental en la dieta peruana desde tiempos prehispánicos, representa un pilar en la seguridad alimentaria nacional.
Su cultivo ha acompañado el desarrollo cultural y económico del país, siendo fuente vital de nutrientes y empleo rural.
No obstante, en Arequipa, la merma en la producción responde principalmente a la alternancia de cultivos durante las temporadas agrícolas. Los agricultores en gran medida rotan la siembra de papa con arroz, un cultivo que en ciertos ciclos presenta mejores condiciones de mercado y adaptabilidad.
Esta práctica de cambio de cultivo responde a factores económicos y climáticos que influyen en la toma de decisiones productivas de los campesinos arequipeños.
La competencia por tierras agrícolas entre la papa y el arroz es cada vez más evidente, con una tendencia reciente a diversificar para garantizar ingresos y evitar riesgos por eventuales pérdidas climáticas o de mercado.
A nivel nacional, el panorama variaba según el departamento. Mientras regiones como Arequipa, Ayacucho (-76.7%) y Huancavelica (-73.3%) experimentan caídas marcadas en la producción de papa, otras regiones lograron aumentos significativos.
La Libertad registró un impresionante crecimiento del 128.1%, seguida de Lima (32.4%) y Huánuco (20.5%), consolidando juntas el 62.8% de la producción total del país. Lambayeque, Pasco y Apurímac también aportaron al crecimiento positivo en este sector.
La dinámica de la producción de papa en Perú para 2025 refleja tanto las adversidades climáticas como los cambios estratégicos de cultivo que marcan la realidad agrícola regional.
En Arequipa, la disminución está vinculada más a la rotación con arroz que a un abandono del tubérculo, lo cual destaca la resiliencia y capacidad de adaptación de los agricultores frente a desafíos y oportunidades en el mercado agropecuario.
Revista Lombriz. La Gerencia Regional de Agricultura ha llevado a cabo con éxito una charla técnica en el valle de Cháparra, enfocada en Buenas Prácticas Agrícolas y Agricultura Regenerativa en el cultivo de palto. Esta actividad, enmarcada dentro del Proyecto 8 Provincias, tiene como objetivo fortalecer las habilidades técnicas de los agricultores de la zona y fomentar el uso de tecnologías sostenibles.
COLABORACIÓN Y APOYO INSTITUCIONAL
La jornada fue bien recibida por los productores, quienes expresaron su agradecimiento por el apoyo constante recibido de la Gerencia Regional de Agricultura. “Estos eventos son una gran oportunidad para aprender y mejorar nuestras prácticas”, comentó uno de los agricultores presentes. La capacitación también contó con el respaldo de la Municipalidad de Cháparra, la Oficina Agraria de Caravelí y la empresa especializada Bioinsumos Nativa, que ofreció información técnica sobre alternativas sostenibles para el manejo del cultivo.
Este tipo de iniciativas resalta el compromiso de las instituciones en promover una agricultura más responsable y sostenible, adaptándose a las necesidades de los productores y al contexto ambiental actual.
IMPACTO EN LA PRODUCTIVIDAD LOCAL
Al fomentar buenas prácticas agrícolas, la Gerencia Regional de Agricultura espera no solo aumentar la eficiencia en el cultivo de palto, sino también mejorar la salud del suelo y minimizar el impacto ambiental. “La sostenibilidad es clave para el futuro de la agricultura en nuestras comunidades”, enfatizó un representante de la entidad.
El apoyo a los agricultores en el valle de Cháparra es una muestra palpable de la importancia de formar alianzas entre las instituciones y los productores, buscando un desarrollo armónico y sostenible del sector agrario. Este enfoque integral tiene el potencial de contribuir significativamente al bienestar económico y social de la población local.