REVISTA LOMBRIZ. Desde las devastadoras lluvias de 2010, que causaron desbordes e inundaciones en Cusco, el Gobierno Regional ha tomado medidas decisivas para mitigar el riesgo de desastres naturales. A través del Instituto IMA, se han implementado proyectos de gestión del riesgo que hoy benefician a más de 50,000 pobladores en la región, con una inversión multianual que supera los 300 millones de soles, estos proyectos están diseñados para proteger a las comunidades vulnerables, especialmente aquellas situadas cerca de ríos y zonas propensas a desastres.
El gobernador regional, Werner Salcedo Álvarez, enfatizó la importancia de la prevención en lugar de la reacción ante emergencias. «El 2010 nos dejó lecciones valiosas sobre la necesidad de implementar proyectos que aseguren la vida y seguridad de nuestra población», afirmó Salcedo. Desde 2012, proyectos como las defensas ribereñas en Huatanay, Zurite y Taray han demostrado su eficacia al evitar emergencias en áreas críticas.
Los nuevos proyectos en ejecución, como “Río Vilcanota” en Canchis y “Acomayo”, están programados para inaugurarse este mes de diciembre. Estos esfuerzos no solo buscan proteger a las comunidades, sino también dinamizar la economía local al generar empleo y capacitar a la mano de obra en técnicas de construcción y gestión ambiental.
Además, el enfoque integral incluye la reforestación y recuperación de márgenes fluviales, lo que contribuye a restaurar el ecosistema y mejorar la calidad del agua. La participación activa de los gobiernos locales y la sensibilización de la población son cruciales para el éxito de estas iniciativas.
El compromiso del Gobierno Regional de Cusco con la gestión del riesgo de desastres no solo protege vidas, sino que también promueve un desarrollo sostenible y resiliente para las futuras generaciones.






