La necesidad de un análisis y evaluación, respecto del Centro de Convenciones de Cerro Juli, administrado por una Asociación Empresarial…; tiene que ver con el convenio de usufructo iniciado el año 1994; han pasado 30 años y hoy, el Gobierno Regional de Arequipa, anuncia con bombos y platillos, que será una nueva “asociación empresarial”, la que se haga cargo en adelante. En el anuncio, aparecen instituciones de Arequipa, que suponemos, es lo más representativo en este tema, suponemos también, que se les convoca para que hagan llegar una propuesta de gestión del campo ferial, que realmente Arequipa merece.
La denominación registral era, “Asociación de Fomento de los Sectores Agrario, Comercial, Industrial y Servicios del Campo Ferial Cerro Juli”. Este es un primer concepto que nos puede dar luces respecto del fin, “para lo que fue creado”.
30 años, obligan a hacer un poco de historia para entender cuestiones legales, de gestión y el real sentido del usufructo. Con fecha, 18 de mayo de 1994, se hizo el acta de entrega del Campo Ferial, con su inventario respectivo. Un dato importante para marcar diferencias, que recibo y 30 años después, “que se entregará”.
Otro dato a tomar en cuenta, hay recomendaciones formuladas por el Órgano de Control del GRA, referidas al Convenio suscrito…, y se refieren al pago del 7% de sus ingresos netos, desde el año 1994, de parte de la Asociación, a la Dirección de Agricultura. También hay la R.S. N. 097-93-PRES. del Ministro de Agricultura, Ing. Absalón Vásquez Villanueva, donde se transfiere al Ministerio de Agricultura, el campo ferial de Cerro Juli de 19.26 has., siendo, la Dirección Regional de Agricultura, la encargada de la administración y cumplimiento de los fines que se fijaron al mencionado Campo Ferial. Entonces, ¿Para qué se transfiere un campo ferial a una instancia subnacional?, tiene que ver con una política regional en ese rubro.
En términos de gestión pública, los órganos de control, reiteradamente, pusieron énfasis en lo relacionado al pago del 7% de sus ingresos netos a partir de 1994, de parte de la Asociación. Tal parece, que no cumplieron sostenidamente, porque así lo ha manifestaba la D.R.A. muchas veces. Sin embargo, la Asociación, reiteradamente señaló que los referidos resultados han sido negativos, originado por los gastos financieros de los préstamos bancarios obtenidos para “la construcción y mejora de la infraestructura e instalaciones del Campo”, siendo el rubro principal que incide en estos resultados negativos y que no les permitieron cumplir con el pago del 7% anual establecido en la cláusula novena del Convenio. Este es un indicador clave, o sea, invirtieron, gastando muchas veces todo, no quedando utilidades, por ende, no hay 7% de pago. El concepto utilizado por la Asociación es claro, inversión.
Vale recordar también, que la Asociación Empresarial, fue constituida por escritura pública del 5 de mayo de 1994 y es una “entidad no lucrativa” cuyos fines son realizar y organizar directamente o a través de instituciones públicas y privadas vinculadas al sector, eventos feriales que fomenten y difundan el desarrollo y potencial de la actividad agrícola, ganadera, industrial, comercial, de servicios y otros. Asimismo, deben de promocionar los recursos naturales propios de la región Arequipa, tanto a nivel nacional como internacional, así como buscar el desarrollo físico de campos feriales de Arequipa mediante la ejecución de obras de infraestructura e inversión. La duración de la empresa es de 30 años. Por lo tanto, después de liquidar cuentas, memoria de gestión y, todo lo que tengan que hacer desde el vencimiento, “debiera de ser desactivaba”. Entonces, de parte de la Asociación, vale aclarar “todo lo que genere duda”, y desde el GRA, “saber si cumplieron obligaciones y metas esperadas”.
En otra perspectiva, una evaluación visual, la de simple espectador, comprador o visitante, ¿qué hemos visto en los últimos 30 años en Cerro Juli? La Feria Internaciónal de Arequipa – FIA, evento anual concentrado en el mes de agosto, cuyo producto principal, no sé, si de parte de la Asociación o de la empresa que generaba los espectáculos, fue lo musical, concentró la atención, un recinto que lo bautizaron como el “jardín de la cerveza”, además hubieron también, exposición-venta de productos y servicios. También tuvieron en otros momentos, otras ferias, eventos, congresos, conciertos y más conciertos. Visto así, se entiende que la política de gestión del campo ferial, la tenía a cargo el directorio de la Asociación, cuya composición, obvio, se relacionaba con las actividades allí realizadas. Todo indica que la empresa cervecera, era parte de ese directorio.
A simple vista, entonces, que fue del de fomento de los sectores agrario, comercial, industrial y servicios. Vale la pena preguntarles a los representantes organizados de estos sectores, ¿se vieron promovidos o favorecidos en algo por la Asociación que manejaba el campo ferial? … Si vemos el registro de todas las actividades realizadas en el C.F., notamos el peso de cada quien. La evaluación no solo debe ser cuantitativa, lo cualitativo importa mucho. Por lo tanto, la pregunta sería, ¿para eso se dio el usufructo?
Lo indicado obliga a preguntar ¿cuánto realmente invirtieron, que no les posibilitó, sostenidamente, cumplir con el pago del 7% anual? La entrega del campo ferial hoy, debe de tener elementos de infraestructura y equipamiento, que, cuantificados y valorizados, puede ser resultado de su gestión, pero, creen que será la respuesta priorizada, para el fin que se creó…
Finalmente: ¿Quién ganó o perdió con esta experiencia de convenio de usufructo del campo ferial?
En dos miradas, desarrollamos algunos conceptos para la toma de decisiones respecto del campo ferial de Cerro Juli. La Macro Región Sur es un espacio importante del territorio nacional e integra las tres regiones naturales con las que cuenta el país, está conformada por las regiones de Arequipa, Cusco, Apurímac, Madre de Dios, Moquegua, Puno y Tacna. Sus potencialidades y expectativas, debieran de tener algunas visiones compartidas. Un recinto ferial, multifuncional y en Arequipa, puede ser una buena posibilidad.
En esa lógica, solo un alcance. Como pasar de la ilusión a la realidad. La posibilidad de construcción de un nuevo escenario, en el sur y para el sur del Perú, debiera de ser un objetivo y obligado indicador, con credibilidad y liderazgo, este puede ser el aporte de nuevos actores con propuestas innovadoras, no hay secretos. En esa línea, Arequipa y Moquegua, por ejemplo, deben plantear para su escenario costero, algunos temas pendientes, la industria petroquímica, el gasoducto y el gran puerto de Corío, conceptos como hub, ejes de desarrollo, costa articulada e integrada, obligan a juntarse y crear una nueva historia que marcará las estadísticas, “las ferias de…, son los espacios dinámicos de…”, que se necesita. Arequipa, Puno, Cuzco y Madre de Dios, son cuatro regiones con una lectura turística de primer nivel, cada uno es un destino turístico singular, pero en la lectura de escenario sur peruano, una maravilla, patrimonios naturales y culturales, gastronomía, rutas…, etc., marcarán su jerarquía, insistimos, “las ferias turísticas de…”, son buenas ofertas a trabajar. Todas las regiones somos parte del gran rombo minero del sur, lo que se quiere es que la gestión regional, bajo el modelo que se quiere plantear, comprometa al sector con nuestro desarrollo, en ese sentido, la experiencia de Perumín, por ejemplo, marca el propósito, “el campo ferial para la minería, grande, mediana y pequeña” etc. esta es una lectura de muchas posibilidades feriales de la Macro Sur. Ahí está Cerro Juli, que puede tener otra expresión.
La otra mirada, reflexiones para una propuesta que podría ser de la siguiente manera. No podemos negar la preocupación por el desarrollo de la ciudad y región Arequipa, las oportunidades perdidas y el posicionamiento del espacio de “ferias”. Como así, los actores, llámese, instituciones públicas, privadas, universidades, gremios empresariales, etc. deban de comprometer su actuar, no a dirigir un campo ferial, sino a hacer del campo ferial, un espacio de promoción, exposición, capacitación, etc., con un marcado interés socio-económico-productivo-cultural, para Arequipa.
No es ningún secreto que Arequipa tiene: agricultura, ganadería, industria, minería, pesca, turismo, artesanía, comercio y servicios. Grandes, medianas y pequeñas empresas. Centros de formación, como universidades e institutos. Solo faltaría desarrollar, parque agroindustrial, minero-metalúrgicos, científico-tecnológicos, etc. Estos y otros más, son los sectores ejes para trabajar “las líneas feriales”, como una, de muchas herramientas de gestión. No me he olvidado, la cultura tiene su espacio y es muy importante en todas sus expresiones, las artes en general. La música y el espectáculo, son parte de nuestra cotidianidad. Son 365 días del año y no solo agosto, sirve para subir el volumen al campo ferial.
El reto empieza con cambiar de nombre a ese espacio, lo de jardín y cerveza, no debe ser la marca que identifique a un campo ferial. Si están pensando en un nuevo “directorio”, este, tendría que sacar a licitación, nacional o internacional, el manejo del campo ferial y que esté a cargo de una empresa especializada. Los indicadores y responsabilidades de gestión están ya marcados como objetivos para Arequipa y la macro región sur. Las buenas acciones no pueden estar reñidas con los buenos negocios.
Esta es una pequeña investigación, que se generó a partir de una preocupación, hay algunas ideas que pudieran servir para tomar mejores decisiones.
Merecemos una nueva propuesta y mejora continua. Todos ganamos.



