Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), cuyas actividades se orientan a mejorar la rentabilidad del sector a nivel nacional a través del desarrollo técnico, económico e institucional del subsector riego.

El 24% de la Población Económicamente Activa (PEA) ocupada, por encima de los 4 millones de personas, labora en la actividad agraria, de manera directa y otros 3 millones tienen una vinculación indirecta con actividades derivadas de la agricultura.

En el Perú existen 217.756 hectáreas bajo sistemas de riego tecnificado, que representan el 11.3% lo cual es un bajo porcentaje del total de áreas cultivables del país, si nos comparamos con Chile o Colombia, donde cada año se incrementan 10 a 15% de áreas bajo riego tecnificado como política de Estado. En el Perú cada año sólo un 0.5% apuesta por aplicar métodos del sistema de riego tecnificado y no son comportamientos persistentes, el Midagri tendría que promover incentivos y compensaciones, para incrementar mayores áreas agrícolas bajo riego tecnificado.

Los mayores esfuerzos provienen de inversionistas privados que implementaron innovación tecnológica para seguimientos satelitales de uso de agua por plantación. Un ejemplo es Agrícola Pampa Baja en Arequipa, que, aplicando micro chips por cultivo, tienen información al detalle del comportamiento del cultivo, miden valores de evaporación, rehidratación y transpiración del cultivo por cada estación del año, de tal manera saben con exactitud cuánta agua necesita para su desarrollo integral.

Tanto el PSI como la ANA, realizan monitoreos permanentes, sobre el uso eficiente del agua para riego, pero es complicada la fiscalización ya que la distribución en parcela es competencia del privado ósea la junta de usuarios que cobra la tarifa de agua, estando pendientes la regulación de los módulos de riego en gran parte de las irrigaciones de la costa, para hacer más eficiente el uso del agua.

El 70% del agua dulce en el mundo se utiliza para fines agrícolas; sin embargo, el 50% de la población mundial vivirá en condiciones de escasez hídrica al 2030; en ese sentido la Autoridad Nacional del Agua ente rector de los recursos hídricos, promueve el uso eficiente de este recurso, ya que en el enfoque multisectorial de eficiencias del agua, es el sector agricultura, el más ineficiente, al generar sobre riego por inundación, generando problemas estructurales como el caso del Alto Siguas en Arequipa.

Según informes del mismo Midagri, si se incrementa el uso de tecnología adecuada, se podría ahorrar hasta un 20% en el consumo de agua en cultivos de palto y un 15% en arándanos, lo que equivale a 2000 m3 por hectárea por año y 1400 m3 por hectárea por año, respectivamente.

Otro indicador a tomar en cuenta es que los suelos de la costa peruana tienen un 95% de arena, lo que ocasiona que no se pueda usar la tierra a modo de reservorio de agua, por lo que se necesita regar diariamente, ocasionando, en algunos casos, un sobre riego de 30% o 50%.

Finalmente, hay esperanza en poder incorporar más áreas cultivables a metodologías del riego tecnificado y así poder revertir el impacto del cambio climático, ya que nuestro territorio es en realidad una costa desértica con escasez de agua y tendríamos que cambiar los cultivos, acordes a una realidad de sequias, es un referente importante para que organismos como el Banco Mundial puedan invertir en el Perú y lograr el gran cambio hacia sistemas de uso eficiente del agua.