Johé Gálvez – Revista Lombriz. El valle de Majes, en Arequipa, volvió a lucir con luz propia en la edición XXVI del Concurso Nacional del Pisco 2025, celebrada en Palacio de Gobierno, donde sus piscos elaborados con cepas emblemáticas como: Acholado de puros de Cepas de Loro y Moscatel de Toro Muerto deslumbraron gracias a la calidad y sabor único de sus acholados puros.
Este reconocimiento no solo reafirma el prestigio vitivinícola de la región, sino que ensalza la historia y tradición vinícola que el valle ha cultivado desde hace décadas.
El evento, organizado por la Comisión Nacional del Pisco (Conapisco) y liderado por PRODUCE, reunió a los mejores productores de pisco del país en una competencia que volvió tras seis años de pausa, destacando la excelencia, innovación y arraigo cultural de esta bebida bandera del Perú. El presidente José Jerí Oré y el ministro de Producción, César Quispe Luján, encabezaron la ceremonia de premiación, donde se entregaron 7 medallas de Gran Oro y 50 de Oro a las mejores marcas, incluyendo las reconocidas de Majes.

MAJES CALIDAD
Uno de los grandes protagonistas fue la cepa Cepas de Loro, premiada con medalla Gran Oro en la categoría Acholado de puros, y el Moscatel de Toro Muerto, distinguido igualmente con esta máxima presea, reafirmando la calidad inigualable de los valles arequipeños.
Los productores han cultivado estas cepas Majes por generaciones, las cuales destacan por su robustez y características únicas que se reflejan en el producto final. La historia de estas bodegas está marcada por la perseverancia y un profundo respeto por el terreno, heredando técnicas tradicionales fusionadas con innovación moderna
El valle de Majes se caracteriza por su microclima único que favorece la producción de uvas con aromas intensos y sabores complejos, ideales para piscos acholados que expresan la mezcla de cepas puras con moscatel.
Desde pequeñas viñas familiares hasta bodegas consolidadas, el cultivo de estas cepas se ha convertido en un motor de desarrollo regional, vinculando la producción agrícola con el turismo enológico y la identidad cultural arequipeña.
Proyección Global del Pisco Peruano
El ministro César Quispe destacó la rigurosidad del proceso de evaluación, donde más de 42 catadores nacionales e internacionales analizaron 396 muestras entre piscos puros, acholados y mostos verdes.
Este control exhaustivo certifica la excelencia del pisco nacional que proviene de las bodegas de regiones como Arequipa, Lima, Ica, Moquegua y Tacna, que cuentan con la Denominación de Origen. Este nuevo reconocimiento pone en valor no solo la calidad de Majes, sino también el compromiso del Gobierno del Perú por promover un sector pisquero más competitivo, sostenible y reconocido globalmente. Las autoridades destacarán a los ganadores como Cepas de Loro y Toro Muerto en ferias internacionales, lo que fortalecerá su posicionamiento y orgullo nacional.
El XXVI Concurso Nacional del Pisco 2025 no solo premió sabores, sino que resaltó la historia viva del pisco. Esta bebida, más que un destilado, es símbolo cultural y legado inmaterial del Perú. Y en ese legado, Majes reafirmó su papel protagónico, brillando con sus acholados como embajadores de Arequipa y del Valle. Durante décadas, el Valle ha custodiado las cepas del Loro y Moscatel de Toro Muerto, cosechando no solo uvas, sino también prestigio y una historia que ellos siguen escribiendo con cada brindis.
LOS GANADORES DE ESTE AÑO
Fueron seis marcas las que alcanzaron la medalla Gran Oro, máxima distinción del concurso: Encanto del Campo de Ica (Quebranta), Biondi de Moquegua y Toro Muerto de Arequipa (Moscatel), Cepas de Loro de Arequipa y Cepa Inka de Cañete-Lima (Acholado de puros), Viejo Tonel de Ica (Mosto Verde Acholado) y Biondi de Moquegua (Mosto Verde Aromático). Otras 50 medallas de Oro fueron entregadas en las 12 categorías de la competencia.



