REVISTA LOMBRIZ. Impulsando el desarrollo sostenible y el bienestar de las comunidades originarias, la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), en alianza con la Unión Europea, realizó un taller sobre economía circular en el aprovechamiento de la cascarilla de cacao para la producción de hongos comestibles, dirigido al equipo técnico de la Cooperativa Agraria Kemito Ene, ubicada en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem).

Durante las sesiones teóricas y prácticas, los participantes aprendieron a transformar la cascarilla de cacao, habitualmente desechada, en un insumo clave para producir hongos con alto valor nutricional.

Esta iniciativa ofrece una solución concreta para mejorar la nutrición de las familias asháninkas de la zona, además de abrir nuevas oportunidades comerciales para la cooperativa.

Los hongos obtenidos ayudarán a enriquecer la dieta familiar, ya que son ricos en proteínas, vitaminas y minerales, y también podrán utilizarse como insumo adicional en la elaboración de chocolates, agregando valor a los productos de la cooperativa.

«La economía circular nos permite aprovechar mejor los recursos y generar productos que impactan positivamente en la calidad de vida de las familias asháninkas. Este taller demuestra cómo la innovación y el desarrollo sostenible pueden ir de la mano», afirmó Ana Terrazos Aguilar, responsable del proyecto.

Hasta la fecha, Devida asiste a un total de 379 familias que cultivan 346.5 hectáreas de cacao, pertenecientes a la Central Asháninka de Río Ene (CARE).