Jorge Rodríguez – Revista Lombriz. En septiembre de 2025, la producción de papa en Perú alcanzó las 148.297 toneladas, evidenciando una reducción del 24.3% respecto al mismo mes del año anterior, según reportó el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
Esta baja evidencia no solo el impacto de las condiciones climáticas adversas, sino también un cambio estratégico en la actividad agrícola, especialmente en regiones como Arequipa, donde se registró una disminución del 78.9%.
PILAR ALIMENTACIÓN
La papa, alimento fundamental en la dieta peruana desde tiempos prehispánicos, representa un pilar en la seguridad alimentaria nacional.
Su cultivo ha acompañado el desarrollo cultural y económico del país, siendo fuente vital de nutrientes y empleo rural.
No obstante, en Arequipa, la merma en la producción responde principalmente a la alternancia de cultivos durante las temporadas agrícolas. Los agricultores en gran medida rotan la siembra de papa con arroz, un cultivo que en ciertos ciclos presenta mejores condiciones de mercado y adaptabilidad.
Esta práctica de cambio de cultivo responde a factores económicos y climáticos que influyen en la toma de decisiones productivas de los campesinos arequipeños.
La competencia por tierras agrícolas entre la papa y el arroz es cada vez más evidente, con una tendencia reciente a diversificar para garantizar ingresos y evitar riesgos por eventuales pérdidas climáticas o de mercado.
A nivel nacional, el panorama variaba según el departamento. Mientras regiones como Arequipa, Ayacucho (-76.7%) y Huancavelica (-73.3%) experimentan caídas marcadas en la producción de papa, otras regiones lograron aumentos significativos.
La Libertad registró un impresionante crecimiento del 128.1%, seguida de Lima (32.4%) y Huánuco (20.5%), consolidando juntas el 62.8% de la producción total del país. Lambayeque, Pasco y Apurímac también aportaron al crecimiento positivo en este sector.
La dinámica de la producción de papa en Perú para 2025 refleja tanto las adversidades climáticas como los cambios estratégicos de cultivo que marcan la realidad agrícola regional.
En Arequipa, la disminución está vinculada más a la rotación con arroz que a un abandono del tubérculo, lo cual destaca la resiliencia y capacidad de adaptación de los agricultores frente a desafíos y oportunidades en el mercado agropecuario.




