Una vez más quedó demostrado que los hombres del campo están más preocupados en trabajar que responder al llamado de sectores de izquierda y grupos sociales que convocaron un paro nacional. Lo que parecía ser una protesta generalizada terminó siendo un fracaso en términos de respaldo popular en el sector agricultura. En localidades como Majes, Camaná y, principalmente, en el Valle de Tambo, prevaleció la normalidad, según reportaron corresponsales de Lombriz.
Pese a las intenciones de los organizadores, los agricultores y la ciudadanía en general no acataron el paro. Esto generó preocupación entre los dirigentes que, como señalan algunos analistas, “se están quedando sin apoyo popular, ya que la protesta ha perdido legitimidad debido a la imagen deteriorada de quienes la promueven”.
Es innegable que la protesta tiene fundamentos válidos, como la exigencia de mayor seguridad ante el aumento de la violencia, especialmente en zonas rurales, y la necesidad de fortalecer las políticas públicas. Sin embargo, este tipo de medidas de protesta, como paros y bloqueos, perdieron efectividad, ya que la percepción de la ciudadanía hacia las convocatorias se ha visto empañada por las múltiples crisis políticas y la falta de unidad dentro de los propios movimientos.
Claro ejemplo fue lo que pasó a fines de octubre en el valle de Tambo cuando también se convocó otra protesta por conocidos dirigentes “desempleados” que tratan de dirigir mensajes distorsionados para sacar provecho político y siguen con su rechazo al proyecto Tía María. Los agricultores en Tambo, por ejemplo, en esa oportunidad prefirieron continuar con sus labores y no hicieron caso.
Lo real es que el deslegitimado liderazgo de ciertos sectores ha generado un desencanto que afecta incluso a las causas más justas, como la demanda en la atención de servicios básicos, empleos, salud, educación y otros.
En Majes, por ejemplo, prefirieron no acatar el paro y participar activamente en una jornada de capacitación sobre cómo mejorar el cultivo de vid de mesa para exportación y que Lombriz difundió ampliamente. Ahora la gente está más preocupada en capacitarse antes de ser borrego de tanto improvisado dirigente que estuvo acostumbrado a bloquear carreteras cuando querían.
Los Mezas, Carpios y tanto dirigente que años atrás tenían respaldo hoy son simples fantasmas que pululan en calles y parques con 4 gatos que ya nadie les hace caso.
El agro no quiere parar, quiere producir porque ahora piensan en conquistar nuevos mercados que son más competitivos y exigentes.



