Polette Banda – Revista Lombriz. Un significativo avance para la biodiversidad peruana se ha dado con el descubrimiento de una nueva especie de rana, denominada Oreobates shunkusacha, hallada en el Parque Nacional Cordillera Azul.
Su nombre, que significa ‘Corazón del bosque’ en kichwa-lamista, refleja no solo su origen sino la profunda conexión cultural y ecológica con la zona que habita.
EQUIPO DESCUBRIDOR
El hallazgo fue liderado por el investigador Ernesto Castillo-Urbina del Departamento de Herpetología del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y contó con la participación de científicos de la Universidad Técnica de Brunswick (Alemania), la Colección Estatal Zoológica de Munich, la Asociación Nature Conserv’Action de Francia, la ONG Ararankha y comunidades locales organizadas.
La Cordillera Azul, donde los científicos descubrieron esta especie,abarca territorios de los departamentos de San Martín, Loreto, Ucayali y Huánuco, y representa uno de los ecosistemas más valiosos del país. La Oreobates shunkusacha habita en bosques basimontanos de Yungas, a una altitud entre 1351 y 1600 metros sobre el nivel del mar, en zonas primarias que mantienen una rica diversidad biológica.
¿ESPECIE EN PELIGRO?
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Los científicos estiman que el área que ocupa esta rana en peligro es menor a 500 kilómetros cuadrados, razón por la cual la consideran una especie en peligro.
La rana presenta características morfológicas distintivas, entre ellas una piel dorsal granulada, ausencia de pliegues dorsolaterales y almohadillas nupciales en los machos. Sus ojos destacan por un iris verde-dorado con un patrón de reticulación negra, rasgos que la diferencian claramente de otras especies cercanas.
Los análisis genéticos de ADN mitocondrial y los estudios morfológicos confirmaron el estatus taxonómico de la especie. Estos métodos robustosdieron certeza científica sobre su identidad, fortaleciendo la evidencia del hallazgo. Finalmente, los científicos publicaron los resultados completos en la revista especializada Zenodo, lo que genera un referente para futuras investigaciones y conservación.
Este descubrimiento reafirma la importancia de la exploración científica en áreas naturales del Perú, resaltando la riqueza aún por descubrir y la urgencia de preservar estos ecosistemas únicos. La colaboración internacional y el aporte de las comunidades locales fueron clave para este logro, que suma valor a la biodiversidad del país y brinda una nueva luz sobre la fauna andina y amazónica.
Jorge Rodríguez – Revista Lombriz. El Perú ha dado un paso histórico en la conservación de su riqueza agrícola al enviar por primera vez semillas de ajíes nativos a la Bóveda Global de Semillas de Svalbard, ubicada en Noruega.
Este “arca de las semillas del mundo” representa un refugio seguro para preservar la diversidad genética agrícola frente a posibles desastres o cambios climáticos globales.
El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), a través del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), realizó esta acción con la firme convicción de proteger la identidad, la vida y la alimentación del futuro.
Jorge Ganoza Roncal, presidente ejecutivo del INIA, afirmó que mantener estas semillas a salvo es asegurar que el sabor, color y la historia del ají peruano no se perderán ante ninguna eventualidad.
4 especies de ajíes nativos para la Bóveda Global de Semillas
Las 25 muestras depositadas corresponden a cuatro especies del género Capsicum (C. chinense, C. frutescens, C. baccatum y C. annuum), conocidas por su diversidad de sabores y niveles de picor. Esta variedad genética no solo enriquece la gastronomía peruana, sino que también es fundamental para el desarrollo de nuevas variedades más resistentes, vitales en la lucha contra el cambio climático.
La Bóveda Global de Semillas de Svalbard está situada a más de 130 metros dentro de una montaña en una isla del Ártico. Diseñada para resistir terremotos, erupciones volcánicas y hasta radiación solar, mantiene las semillas congeladas gracias al frío natural del permafrost, sin necesidad de energía eléctrica. Actualmente, esta bóveda guarda más de 1,3 millones de muestras que representan más de 6.000 especies de plantas cultivables a nivel mundial, constituyéndose en el respaldo más importante para la seguridad alimentaria global.
Perú no es nuevo en esta iniciativa: ya tiene espacio en la bóveda gracias a instituciones como el Centro Internacional de la Papa (CIP), que resguarda millas de variedades de papa; la Universidad Nacional Agraria La Molina; y su propio Banco de Germoplasma del INIA, que conserva más de 17,000 semillas de cultivos emblemáticos como quinua, kiwicha, cañihua, tarwi, cacao, algodón de colores y raíces andinas.
Este envío de semillas de ají representa un compromiso del Perú para proteger su patrimonio genético, resguardar la seguridad alimentaria y mantener viva la cultura agrícola de millas de familias desde la costa hasta la selva. Además, abre la puerta para futuras contribuciones de otras especies nativas peruanas, fortaleciendo así el liderazgo del país en biodiversidad y conservación agrícola a nivel mundial.
Polette Banda – Revista Lombriz. Huánuco se posiciona nuevamente en el escenario internacional tras el hallazgo de una nueva especie de roedor sigmodontino, Daptomys nunashae, en el Parque Nacional Tingo María.
Publicado el 26 de septiembre en la revista Zootaxa, este descubrimiento representa un aporte valioso a la biodiversidad peruana y resalta la riqueza natural de la región.
Daptomys nunashae destaca por su pelaje color chocolate, cola con penacho blanco y características físicas únicas como pulgares abultados, un cráneo robusto y dentición pequeña. Estas particularidades diferencian a esta especie de otras del mismo género y subrayan su singularidad en el ecosistema andino tropical.
El equipo de investigadores peruanos que confirmaron la especie combinó trabajo de campo, análisis genéticos y morfológicos. La participación de la bióloga Úrsula Fajardo, del Sernanp, fue fundamental para este notable avance en la ciencia nacional.
El nombre nunashae rinde homenaje a la leyenda local de la princesa Nunash, ligada a la emblemática montaña de la Bella Durmiente en Tingo María, conectando así la ciencia con la identidad cultural.
Este descubrimiento refuerza la importancia de las áreas naturales protegidas como refugio para especies aún desconocidas y subraya la necesidad urgente de continuar promoviendo la investigación y conservación en el Perú.
Johé Gálvez – Revista Lombriz. Del 24 al 28 de septiembre, el Parque Central de Miraflores se transformará en el epicentro de la floricultura nacional con Perúflora 2025, la décima edición de la feria floral más importante del Perú.
Con 90 stands, talleres, concursos y actividades culturales, el evento busca consolidar al país como potencia regional en floricultura y paisajismo, superando la cifra de 100 mil visitantes de la edición anterior.
Organizada por la Asociación Peruana de Arquitectura del Paisaje (APP) desde 2007, Perúflora conecta productores, viveristas y empresas con el público general, promoviendo la sostenibilidad y generando nuevas oportunidades comerciales.
Carmen Balarín de Ibérico, presidenta de la APP, destacó que la feria es mucho más que un espacio de venta: “Es una experiencia cultural y artística”.
La temática de este año, “Desarrollando la cultura floral”, resalta el valor de las flores como parte fundamental de la identidad y biodiversidad peruana, no solo como un producto comercial. Los asistentes podrán disfrutar de concursos de arreglos florales y paisajismo, talleres, talleres para niños e instalaciones innovadoras en Miraflores.
Además, Perúflora impulsa el desarrollo de mujeres emprendedoras, fomenta la formalización del sector y la investigación en cultivos ornamentales. Sin embargo, aún persisten retos como la falta de asesores técnicos especializados, altos costos de inversión y trabajos logísticos, que la APP busca superar con el apoyo de auspiciadores y entidades públicas.
Este año, con el respaldo de instituciones como la Municipalidad de Miraflores, Inkaterra, Rimac y UNALM, Perúflora reafirma su compromiso de hacer florecer la cultura y economía floral del Perú.