por Christiam Ojeda | 25 am5202521312025 2024 | Agricultura
Revista Lombriz. En las fértiles tierras de Yumina, la agricultora Flor Angélica Rivera Neyra ha decidido transformar su enfoque en el cultivo de papa, cebolla y ajo. Con el apoyo de la Gerencia Regional de Agricultura de Arequipa a través del Proyecto 8 Provincias, ha incorporado microorganismos benéficos y microalgas como biofertilizantes, fusionando ciencia y tradición en favor de la tierra.
Beneficios de los biofertilizantes
Estos insumos naturales tienen el potencial de enriquecer el suelo, reduciendo la dependencia de productos químicos y abriendo el camino hacia una agricultura más sostenible, rentable y competitiva. La experiencia de Rivera Neyra refleja el compromiso compartido entre productores y autoridades regionales para impulsar la innovación, conservar los recursos naturales y garantizar alimentos de calidad para la población.
La incorporación de biofertilizantes no solo promueve la salud del suelo, sino que también contribuye a la sostenibilidad de la agricultura local. Este enfoque permite a los agricultores beneficiarse de prácticas más amigables con el medio ambiente, alineándose con las tendencias globales hacia la producción agrícola responsable.
La Gerencia Regional de Agricultura continúa apoyando a los agricultores en la implementación de estas innovaciones, asegurando que tengan acceso a recursos y conocimientos que faciliten la transición hacia prácticas más sostenibles. Este tipo de iniciativas son fundamentales en el contexto actual, donde la seguridad alimentaria y la conservación del medio ambiente son prioridades.
Impacto en la Comunidad
El impacto positivo de esta transformación se extiende más allá de los cultivos individuales, afectando a toda la comunidad agrícola. A medida que más agricultores adoptan estas prácticas, se fortalece la resiliencia de la agricultura en la región, lo que beneficia a las familias que dependen de estos cultivos para su sustento.
Con la implementación de biofertilizantes, Yumina se posiciona como un ejemplo de innovación agrícola en Arequipa. La combinación de técnicas tradicionales y modernas representa un camino hacia un futuro más sostenible, donde la producción agrícola y la conservación del medio ambiente coexistan en armonía.
por Revistalombriz | 25 am12202551312025 2024 | Ferias
Jorge Rodríguez – Revista Lombriz. La Universidad Católica de Santa María (UCSM), con financiamiento de la Unión Europea a través del programa Pacto Verde, lidera un innovador proyecto de agricultura sostenible en Arequipa.
En alianza con la Universidad de Varsovia (Polonia), la iniciativa busca desarrollar semillas mejoradas genéticamente y fortalecer los suelos agrícolas en la zona de Majes, beneficiando directamente a los productores locales.
El destacado investigador polaco Lukasz Drewniak encabeza el trabajo científico en campo, acompañado por un equipo multidisciplinario de biotecnólogos, agrónomos, economistas y especialistas en industria alimentaria de ambas universidades.
El proyecto utiliza técnicas genómicas avanzadas para crear semillas más resistentes al cambio climático y con mayor rendimiento, lo que reduce el uso de plaguicidas químicos y permite obtener materia prima orgánica de alta calidad.
Paralelamente, se desarrollan biofertilizantes naturales que enriquecen el suelo sin impacto ambiental negativo.
La investigación se realiza en el Fundo La Católica, propiedad de la UCSM en Majes, y se enfoca en cultivos clave como papa, cebolla y ajo, además de otros productos con potencial agroexportador. La UCSM trabaja con asociaciones de productores, como la SADA, para capacitar a los agricultores en prácticas orgánicas, sostenibles y autosuficientes.
Además, se diseña una cadena de negocios sostenible que permite a los productores cubrir la demanda local, nacional e internacional, fortaleciendo la competitividad del agro arequipeño y generando empleo.
A inicios de julio, el equipo liderado por Drewniak se reunió con productores, empresarios y sociedad civil para presentar el proyecto y fomentar su participación activa, subrayando la importancia de un modelo agrícola sostenible basado en genética y biofertilizantes.
Con este proyecto, la UCSM reafirma su compromiso con la investigación de vanguardia y el desarrollo regional sostenible, promoviendo un futuro agrícola más resiliente y competitivo.

por Revistalombriz | 25 am5202519302025 2024 | El especialista
Johé Gálvez – Revista Lombriz.
En el Parque de la Papa, Cusco, se llevó a cabo el evento “Cultivar conocimientos, sembrar el futuro”, un espacio de intercambio entre agricultores, técnicos e investigadores, en el marco del proyecto “Sembrando diversidad, cosechando resiliencia”.
Este proyecto, liderado por el Centro Internacional de la Papa (CIP) y financiado por el Global Centre on Biodiversity for Climate (GCBC), busca fortalecer la resiliencia climática y la seguridad alimentaria a través de la conservación y uso innovador de cultivos nativos como la papa y la mashua.
ALTERNATIVAS Y POTENCIAL
Durante la jornada, el profesor Juan Juscamaita, docente e investigador de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), presentó diversas alternativas innovadoras para el aprovechamiento integral de la mashua (Tropaeolum tuberosum).
Destacó su potencial como alimento funcional, producto con mercado emergente y biofertilizante. Entre sus propuestas resaltó una gelificación nutritiva a base de mashua cocida, diseñada especialmente para jóvenes, y una bebida fermentada similar a una “chicha de mashua”, elaborada con mashua cocida, endulzada con chancaca o miel y fermentada con levaduras naturales, que posee propiedades funcionales.
Además, Juscamaita compartió la metodología para producir biofertilizantes orgánicos acelerados —ALOA y ASOA— mediante fermentación láctica en solo siete días, tecnología validada en regiones como Puno, Ayacucho y Arequipa, que convierte residuos agrícolas en abonos sin necesidad de infraestructura compleja.
Esta iniciativa refleja el compromiso de la UNALM con el desarrollo rural andino, promoviendo la integración del conocimiento académico con saberes locales para enfrentar desafíos alimentarios y climáticos.
La colaboración entre CIP, GCBC, universidades y comunidades campesinas demuestra el poder transformador de las alianzas para construir sistemas alimentarios más sostenibles, justos y resilientes, con la mashua como protagonista.
por Revistalombriz | 25 am5202520312025 2024 | El especialista
Rafaela Umasi – Revista Lombriz. El Ministerio de Desarrollo Agrario (MIDAGRI), a través del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), transfirió tecnologías y metodologías agrarias innovadoras a productores, estudiantes e investigadores de las regiones La Libertad, Piura, Lambayeque e Ica.
Esta iniciativa busca potenciar la producción de biofertilizantes elaborados a base de bacterias y hongos benéficos, promoviendo la sostenibilidad y competitividad de los cultivos de agroexportación.
La transferencia tecnológica se realizó en el marco del curso “Aislamiento, producción y uso de bacterias y hongos biofertilizantes para cultivos de agroexportación”, desarrollado por el proyecto Suelos y Agua del INIA.
Este curso teórico-práctico, implementado con el apoyo de la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú (AGAP-Perú), la ONG Perú Justo y Orgánico, y el laboratorio privado Raúl Yaipén Lab, brindó herramientas para el manejo de microorganismos biofertilizantes como alternativa viable frente a la pérdida de fertilidad del suelo y la dependencia de insumos químicos sintéticos.
Durante la capacitación, se enseñaron metodologías para el aislamiento de microorganismos agrícolas, producción de hongos biofertilizantes, diseño de biorreactores para producción a escala, formulación de bioinsumos, muestreo de campo y selección de bacterias promotoras del crecimiento vegetal, entre otros aspectos.
Con estos conocimientos, los participantes podrán elaborar biofertilizantes de alta calidad que contribuyan al desarrollo óptimo de los cultivos, mantengan la fertilidad del suelo y mejoren el valor genético y nutritivo de los productos para los mercados internacionales.
El Perú, líder mundial en la exportación de arándano, mango, palta, uva y cítricos, enfrenta retos por el uso excesivo de fertilizantes químicos que afectan la salud del suelo y la calidad de sus productos.
La capacitación en biofertilización representa una estrategia clave para mejorar la productividad de forma sostenible y preservar el medio ambiente.

por Revistalombriz | 25 am6202542302025 2024 | El especialista
Johé Gálvez – Revista Lombriz. Con el respaldo de drones de última generación, 540 agricultores de los distritos de Cocachacra, Deán Valdivia, Punta de Bombón, Mejía y Mollendo están transformando sus prácticas en el valle de Tambo.
El programa “Tecnificando el Agro”, impulsado por Southern Perú en coordinación con comisiones de regantes y organizaciones agrarias, fumigó 3,100 hectáreas con una precisión sin precedentes.
La intervención, que priorizó cultivos de arroz -eje económico de la zona-, aplicó 710 litros de fungicidas y 262 litros de fertilizantes foliares bajo supervisión técnica especializada, alcanzando el 100% de cobertura programada.
Mejoran los tiempos
El uso de drones redujo drásticamente el tiempo de fumigación: tareas que antes demandaban horas de trabajo manual ahora se completan en minutos, con menor exposición a químicos y distribución uniforme que evita daños a los cultivos.
“Antes todo era a mano; ahora usamos drones. Es más rápido y seguro”, relatan los agricultores, quienes destacan ahorros económicos y mejoras en rendimientos.
La tecnología no solo optimiza recursos -reduciendo hasta un 25% de insumos en comparación con métodos tradicionales-, sino que fortalece la sostenibilidad ambiental al minimizar residuos y contaminación.
Este avance forma parte de una estrategia integral que incluye la producción de biofertilizantes y capacitaciones en técnicas de agroexportación.
Datos de años anteriores revelan que el programa ya logró aumentar la producción de ajo de 10,000 a 13,000 kg/ha en zonas piloto, con mejor calidad y precios competitivos.
Para 2024, el plan incluye 100,000 litros de bioinsumos y la diversificación hacia cultivos como trigo y hortalizas orientadas a mercados internacionales.
La iniciativa también impulsa la asociatividad: de 7 organizaciones beneficiadas en 2022 se pasó a 18 en 2023, involucrando a 1,200 familias.
Southern Perú, mediante alianzas con actores locales, busca consolidar un modelo donde minería y agricultura coexistan bajo principios de innovación y responsabilidad social.
La próxima fase incorporará estaciones de monitoreo climático y labores de reforestación para mitigar el impacto de heladas y sequías, amenazas recurrentes en esta zona altoandina.
Con esta apuesta tecnológica, el valle de Tambo no solo protege su capital agrícola, sino que se posiciona como referente de agricultura 4.0 en el Perú, demostrando que la precisión y la sostenibilidad son claves para enfrentar desafíos globales como el cambio climático y la seguridad alimentaria.