Arándanos conquistan EE.UU. con crecimiento y apunta récord en campaña 2025/26
Jorge Rodríguez – Revista Lombriz. Estados Unidos sigue siendo el mercado clave para las exportaciones de arándano peruano, representando el principal destino tanto en volumen como en valor y ofreciendo condiciones idóneas para el desarrollo sostenido del sector.
Desde la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio en 2009, Perú ha fortalecido su competitividad, aprovechando la creciente demanda estadounidense por alimentos saludables y de alta calidad.
Según un informe de la agencia especializada Fluctuante, entre las semanas 18 y 25 de la campaña 2025/2026, Perú exportó a EE.UU. 764 toneladas de arándanos por un valor de US$ 5 millones, reflejando un incremento espectacular de +230% en volumen y +107% en valor respecto al mismo periodo del año anterior.
Este aumento obedece a una cosecha abundante y fruta de alta calidad, impulsada por la introducción de nuevas variedades que ahora cubren cerca del 60% de la superficie cultivada en el país.
PRECIOS BAJOS
No obstante, el precio promedio cayó un 37%, ubicándose en US$ 6.50 por kilogramo, debido a la mayor disponibilidad de fruta y ajustes del mercado tras un 2024 afectado por el Fenómeno de El Niño.
La recuperación frente a las adversidades climáticas de campañas anteriores, como El Niño costero y el ciclo Yaku, resalta la resiliencia del sector arandanero peruano, que ha sabido adaptarse para mantenerse competitivo.
Este resultado robusto es liderado por empresas como Bomarea (32% de participación con 245 toneladas), Agrovisión Perú (20%, 156 toneladas) y Agrícola Cerro Prieto (14%, 106 toneladas).
Precisa Fluctuante que para la campaña 2025/26, se proyecta un crecimiento total del 28% en volumen, llegando a cerca de 406 mil toneladas exportadas.
Este crecimiento plantea desafíos logísticos importantes, incluyendo la escasez de contenedores refrigerados y limitaciones en el transporte debido a la coincidencia con la temporada de uva y mango.
Por ello, se enfatiza la necesidad de una planificación integral, involucrando la colaboración público-privada para mantener la calidad y competitividad.


